El Gobierno de España CONDECORA A UN POLICA TORTURADOR FRANQUISTA, colaborador de la GESTAPO.
Información publicada en GARA el 20 de enero de 2001.
EL GOBIERNO ESPAÑOL REHABILITA A MELITON
MANZANAS
Aznar condecora a una
de las figuras destacadas de la represión franquista en Euskal
Herria
El Gobierno español concedió ayer la Medalla al Mérito Civil a Melitón Manzanas, jefe de la Brigada Social en Gipuzkoa durante la dictadura franquista, cuya figura es recordada en Euskal Herria por su destacado papel como torturador y por dirigir la represión contra los grupos sociales y políticos que luchaban por las libertades. Manzanas murió en 1968 en atentado de ETA, hecho por el que el Gabinete Aznar le ha condecorado, en aplicación de una ley aprobada por unanimidad en el Parlamento español en 1999. Las críticas a esta decisión llegaron incluso por parte de algunas formaciones que aprobaron el texto.F.F. | DONOSTIA
El portavoz del Gobierno del PP, Pío Cabanillas, justificó la concesión de la Medalla al Mérito Civil al que fuera inspector de la Brigada Social de la Policía española en Gipuzkoa señalando que el Ejecutivo se limita a cumplir la «Ley de Víctimas del Terrorismo» y que no entra «a juzgar la trayectoria vital» de las personas que murieron en acciones de ETA.
En respuesta a las críticas suscitadas por esa decisión en el PNV y en algunos dirigentes del PSOE, Cabanillas recordó que estos partidos también respaldaron la citada ley, aprobada por unanimidad en el Congreso de los Diputados en agosto de 1999. El portavoz gubernamental indicó, además, que la concesión de la Medalla al Mérito Civil se concede siguiendo «cri- terios objetivos» y añadió que el Consejo de Ministros también aprobó ayer una indemnización a la familia de Santi Brouard, histórico dirigente de la izquierda abertzale muerto en atentado el 20 de noviembre de 1984.
Representantes de la mayoría política y sindical de Euskal Herria respondieron a la noticia subrayando que el PP no tiene reparos en mostrar su afinidad ideológica con la dictadura franquista. Incluso desde el PSOE se criticó la oportunidad política y las formas utilizadas para condecorar a Manzanas.
Actitud del PP ante la dictadura
El portavoz del EBB, Joseba Egibar, manifestó que el Gobierno del PP ha lanzado «una provocación en toda regla». No obstante, señaló que al PNV cuyos diputados, como la representante de EA, aprobaron el citado texto legal en el Parlamento español no le extraña «excesivamente» esa medida porque «es consecuente con el proceder de un Gobierno que ni condena ni reniega de la dictadura franquista». El portavoz jeltzale recordó que, a pesar de que le impongan una medalla, Manzanas fue «un policía torturador franquista».
Euskal Herritarrok comentó que «el nombre de este famoso fascista y torturador, 32 años después, sigue produciendo escalofríos en miles de familias vascas que experimentaron sus métodos», al tiempo que consideró que la condecoración «deja claramente de manifiesto la catadura fascista del Gobierno español». Tras incidir en que «esta medalla supone la reivindicación de la tortura y la guerra sucia como herramienta eficaz para acompañar al pacto PP-PSOE», EH reiteró su llamamiento a todos los agentes abertzales para «aunar esfuerzos en la labor de construir un futuro en paz y libertad para Euskal Herria», que contrapuso al «todo vale para Euskal Herria» que, según entiende, representan PP y PSOE.
La diputada de EA en Madrid, Begoña Lasagabaster, mostró «el rechazo más absoluto y contundente» de esta formación hacia «cualquier asesinato o vulneración de los derechos humanos más elementales de cualquier persona», para pedir explicaciones sobre por qué se ha condecorado al que fuera jefe de la Brigada Social «y no a quienes su- frieron graves conculcaciones de sus derechos, por orden y ejecución del señor Manzanas, conocido en Euskadi durante el franquismo por sus prácticas de tortura».
El líder de IU-EB, Javier Madrazo, también calificó de «insulto y agravio a las víctimas del franquismo» una condecoración que, a su parecer, sólo puede entenderse «desde una concepción fascista» que pretenda «avalar la trayectoria de un torturador ligado a una dictadura inhumana y cruel, que perseguía, encarcelaba y fusilaba a personas inocentes, que defendían pacíficamente la democracia y las libertades».
En términos similares se pronunciaron IUN y el líder de IU, Gaspar Llamazares, quien dijo que «no podemos aceptar que la solidaridad con las víctimas signifique legitimar las torturas», y advirtió de que ello «no da mayor legitimidad frente a los terroristas ni mayor fuerza democrática en esa lucha».
Desde el ámbito sindical, el portavoz de ELA, German Kortabarria, destacó que el Gobierno español ha cometido «una ofensa para cualquier persona con sensibilidad democrática» al condecorar a quien «tristemente se hizo célebre por la utilización de la tortura contra los disidentes políticos».
Gestoras pro-Amnistía coincidió en remarcar la figura de Manzanas como «torturador reconocido por su especial sadismo», mientras que calificó la actitud del Ejecutivo del PP de «guinda envenenada para herir con regodeo a toda la Euskal Herria que mantiene viva su memoria histórica».
Matizaciones en el PSOE
Las reacciones que llegaron desde el PSOE fueron relativamente sorprendentes porque reflejaron opiniones dispares. El diputado Alfredo Pérez Rubalcaba, miembro de la comisión de seguimiento del pacto PP-PSOE, afirmó que «no hay ninguna víctima de ETA justificable», al margen de que, desde el punto de vista personal, merezcan «más o menos respeto».
Palabras que contrastaron, al menos por su tono, con la valoración del secretario general del PSE de Araba y vicepresidente del Senado, Javier Rojo, quien comentó que «este Gobierno, como siga así, termina condecorando a Franco», y que la decisión es «un error político que en Euskadi trae más confrontación», porque Manzanas «es parte de la historia negra del régimen anterior y del problema que ahora padecemos».
Otro miembro de la dirección del PSOE, su responsable de Política Municipal, Alvaro Cuesta, mostró su «repugnancia» por la condecoración y afirmó que esta medida «no tiene absolutamente nada que ver» con el pacto suscrito con el PP y que había producido «alarma, disgusto y contrariedad» en su partido. Cuesta calificó a Manzanas de «torturador enemigo de los demócratas».
Petición a Mayor Oreja para que ofrezca explicaciones
F.F. | DONOSTIA
PNV y EA anunciaron ayer que pedirán formalmente la comparecencia del ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, en el Parlamento español para que explique las razones que han llevado al Gobierno del PP a conceder una condecoración a Melitón Manzanas.
Como recordaron ayer los portavoces del Ejecutivo de José María Aznar, ambos partidos vascos dieron su apoyo a la «Ley de Víctimas del Terrorismo» durante su tramitación parlamentaria en 1999. Tanto en el Congreso como en el Senado fue aprobada por unanimidad.
Los representantes de PNV y EA en Madrid criticaron en un principio la propuesta del PP de indemnizar a todas las víctimas de ETA desde 1965, que ya avanzaba la pretensión del Ejecutivo español de «rehabilitar» la figura de Melitón Manzanas el pri- mer objetivo directo de una acción preparada por la organización armada y que, por la misma lógica, podría extenderse incluso al almi- rante Luis Carrero Balnco, jefe del Gobierno franquista.
No obstante, al ser aprobada la ley, el portavoz jeltzale en el Congreso, Joseba Zubia, deseó que la ley «sea factor de superación del pasado, que ojalá no se hubiera dado y que no vuelva a repetirse».
Begoña Lasagabaster elogió entonces ese «primer gesto debido y neccesario», aunque reclamó un criterio «más ex- pansivo» de la ley para que «sus beneficios lleguen a las víctimas de atentados de todo tipo».
Por su parte, el senador del PSOE Javier Rojo dijo que el recién aprobado texto legal «refuerza la cohesión de los demócratas en la búsqueda de la paz, sin significado electoral».
Por otro lado, en el Consejo de Ministros de ayer, el Gobierno del PP aprobó conceder la misma medalla a título honorífico a otras ocho personas que murieron a consecuencia de distintas acciones de ETA.
![]() |